Startups, otra burbuja tecnológica que puede estar a punto de estallar

La sensación generalizada en los mercados de tecnología es de incertidumbre ante la sobre valoración que algunos inversionistas han dado a startups de rápido crecimiento y popularidad

Durante el Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, muchos de los participantes se mostraron bastante entusiasmados con respecto al sector tecnológico, lo cual contrasta con las expectativas de los mercados en el área. 

La sensación generalizada en los mercados de tecnología es de incertidumbre ante la sobre valoración que algunos inversionistas han dado a startups de rápido crecimiento y popularidad.

Muchas empresas crecientes en tecnología como Uber, Slack, Airbnb, tienen dentro de sus planes salir a la bolsa lo más pronto posible, no sólo por las preocupaciones sobre una inminente recesión y la volatilidad de los mercados, sino porque su crecimiento se ha dado mayormente por la financiación privada que no está claro si el mercado podrá sostener sus valoraciones. Lo que los lleva querer recuperar sus inversiones mientras la situación sea favorable.

Esto con el fin de no verse en la situación similar de auge y fracaso de las puntocom que se produjo a principios de siglo, en la que muchas compañías gastaban millones en atractivos anuncios, y los potenciales empresarios buscaban dinero fácil en los foros de redes para las empresas startup.

Un hecho que fue el final de un ciclo en el cual las empresa contaban con mucho dinero para invertir en cosas de muy poco valor. De la misma manera que sucede hoy,  los inversionistas contaban con una serie de salidas a bolsa exitosas  mantener activos mercados que estaban exageradamente inflados.  Una situación que no tuvo el final que se hubiera deseado.

Durante los últimos cinco años, ha habido un crecimiento masivo en la cantidad de compañías unicornio respaldadas por el capital de riesgo. Compañías como Uber, Lyft, Spotify y Dropbox pueden perder dinero por montones y, sin embargo, seguir creciendo en valoración. Lo cual es parte una nueva dinámica empresarial.

Los fondos de riesgo de miles de millones de dólares, que alguna vez eran impensables, ahora son comunes. El resultado generado una nueva burbuja en los mercados de las OPI, unido a la pérdida de valor de muchas empresas públicas que realmente tienen que preocuparse por las ganancias. 

Situación que puede ser favorable para los inversionistas de capital de riesgo que pueden utilizar los valores inflados de las compañías unicornio en sus carteras para recaudar más dinero y cobrar más cargos por gestión.  Y mientras exista la disposición de aceptar el crecimiento como un parámetro de valor, la tendencia permanecerá.

Sin embargo muchas de estas compañías con exagerado valor, podrían eventualmente desaparecer, dejando un sensación de satisfacción solo para los que hayan escapado del estallido de la burbuja.